Sin categoría

Elisa Jones

By 11 noviembre, 2010

Laura Alonso, joven y simpática diputada del PRO, ex directora de Poder Ciudadano y representante de la Nueva Política (de gestión sin crispación) dejó el recinto para no votar una ley oficialista con la que estaba de acuerdo. Su jefe de bancada, Pinedo, menos joven pero también partidario de la Nueva Política (de gestión sin crispación) la acusó de coimera.

Todos, Pinedo, la joven diputada, los pigmeos de la UCR y el resto del conjunto cómico opositor fueron a su vez acusados por Carrió de negociar con el oficialismo, algo realmente inaudito en el Reino de los Cielos pero bastante frecuente en el reino de este mundo.

Luego de cumplir con las exigencias de la Pitonisa de Gorlero, el senador Sanz, el mismo que descubrió el tráfico de droga generado por la AUH, lamentó que ¨el país no tenga presupuesto¨, denunció las ¨mentiras infames¨ de la Pitonisa y negó que hubiera habido algún tipo de pacto con el gobierno.

Carrió es el Jim Jones de la oposición, aunque en este caso no parece que habrá sobrevivientes.

Actualización: La jueza María Servini de Cubría recibió una presentación del abogado Ricardo Monner Sanz, experto en nimiedades, sobre presuntas coimas en la cámara de Diputados. El oficialismo habría inaugurado de esa manera una nueva modalidad delictiva: el soborno como medio para que la oposición no vote su presupuesto.

Dejar un comentario