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Crónica de la semana domingo 5 de agosto de 2018

By 5 agosto, 2018

Termina otra semana trepidante en la que no tuvimos lluvia de inversiones pero tampoco Pobreza Cero, es decir, una de cal y otra de arena. Además, como señaló el ineludible ministro Iguacel, “estamos terminando con el subsidio a los ricos que Cristina, Moreno y Kicillof diseñaron en la década pasada”, una noticia alentadora. Que ese subsidio a los ricos indignara tanto a los ricos y perjudique tanto a la clase media y a los pobres al ser eliminado es un dato que no debería hacernos dudar de las virtudes del necesario sinceramiento. Sincerar tarifas implica aumentarlas así como sincerar sueldos requiere bajarlos. Eso lo sabe cualquier economista serio.

Luego de más de un mes de afonía sobre los aportantes imaginarios y los afiliados fantasmagóricos de Cambiemos descubiertos por Juan Amorín y el Destape, nuestros periodistas serios han recobrado la voz y se han lanzado en manada a denunciar la terrible corrupción política. El milagro lo consiguió el amigo Diego Cabot de La Nación al publicar los cuadernos de Oscar Centeno, ex chofer de Roberto Baratta- número dos del Ministerio de Planificación Federal durante la larga noche kirchnerista- en los que consignó la supuesta financiación ilegal de grandes empresas al gobierno anterior.

Así como durante los 6 años que Mauricio Macri estuvo procesado como jefe de una asociación ilícita junto a su jefe de policía el Fino Palacios- hasta que fue sobreseído apenas asumió como presidente, con una precisión casi helvética-, ni la Justicia, ni los medios, ni tampoco su oposición exigió que fuera encarcelado preventivamente; hoy, en un fenómeno conocido como Nado Sincronizado Independiente (NSI), tanto los medios como los funcionarios oficialistas exigen que CFK vaya presa. Tal vez la presunción de inocencia sea otra de las tantas calamidades populistas que debemos dejar atrás para ser un país serio.

Como bien explicó el incansable Joaquín Morales Solá, “CFK debería ir presa” ya que, entre otras razones, su silencio “es también una forma de asentir”. Así como los silencios de Carlos Reutemann eran elocuentes, los de CFK pasaron de “incómodos”, cuando era presidenta, a ser “asentidores” desde la oposición.

En todo caso, como bien lo explicó el Maestro de Luz Elbosnio, “hoy investigar consiste en encarcelar a 10 tipos y esperar que confiesen su culpabilidad o al menos denuncien a sus compañeros. Tiene más que ver con el submarino seco que con el debido proceso”.

Además, CFK debe ser culpable, independientemente de la causa. Bonadio ya pidió su desafuero por la causa del dólar futuro, por la de la guerra imaginaria con Irán y ahora por los cuadernos Gloria, que en rigor de verdad son escaneos. En efecto, según confesó el propio autor de la pormenorizada bitácora de los años K, en mayo los quemó en la parrilla de su casa, lo que contradice sus afirmaciones del día anterior, sin por eso dejar de ser un testigo confiable.

Como bien explicó el fiscal Stornelli, no se necesitan los originales para avanzar en la causa. Así, pasamos de la importancia de la prueba material a que lo fundamental es lo que recuerde el testigo. Pronto alcanzará con lo que imagine el fiscal. Aunque, teniendo en cuenta que hay kirchneristas involucrados, exigir pruebas sería un abuso del garantismo mapuche-iraní.

Algunas voces se alzaron preocupadas: si con lo que el chofer de un funcionario dijo que vio alcanza para encarcelar a casi 20 personas y pedir el desafuero de CFK, ¿las denuncias de Juan Amorín, reconocidas incluso por el propio oficialismo, no serían suficientes para exigir la prisión preventiva para María Eugenia Vidal, titular del PRO de la provincia? Es una inquietud absurda, ¿acaso Vidal es kirchnerista?

En todo caso, en los cuadernos del meticuloso cronista no figuraba que la producción industrial cayó un 8% con respecto al 2017 ni que CFK se reunió con Hugo Moyano luego de varios años de desencuentros y hablaron de la unidad del peronismo, así que nuestros periodistas serios no tuvieron que preocuparnos con esos datos escalofriantes.

Todo lo que quieran pero ya no le tenemos miedo al censista.

Imagen: Desde el imperio de Ledesma, su graciosa majestad Gerardo I, visir de la Puna, marqués de Ledesma, mariscal del Altiplano, maharajá del Potosí, califa de Humahuaca, Defensor de la Justicia, Orgullo Radical y Azote de Dios señala, no sin razón, que él no requirió de ningún cuaderno quemado para tener a Milagro Sala en la cárcel sin condena desde hace casi 1.000 días (gentileza Fundación LED para el Desarrollo de la Fundación LED)

 

 

 

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