Un fallo ejemplar

Columna publicada en Nueva Ciudad (Un fallo ejemplar)

Termina otra semana trepidante en la que no tuvimos noticias de la lluvia de inversiones pero tampoco de la Pobreza Cero; es decir, una de cal y otra de arena. Además, como señaló hace un año el ex ministro de Hacienda Alfonso Prat Gay, “dejando de chorear vamos a bajar el déficit” . Eso nos aporta tranquilidad, aún sabiendo que el déficit de este año será el tercero más alto de nuestra historia . Tal vez con el choreo ocurra como con la inflación, que se acelera cuando se la intenta frenar.

Luego de la promesa de campaña de Mauricio Macri de terminar con el “curro de los Derechos Humanos”, del apasionado esfuerzo del ex ministro Darío Lopérfido por denunciar la falsedad de la cifra de 30.000 desaparecidos, de las palabras del propio presidente al respecto- “No tengo idea. Es un debate en el que no voy a entrar, si son 9000 o 30.000, si son los que están anotados en un muro o si son más. Es una discusión que no tiene sentido” – y del extraño llamado de la Iglesia a la “reconciliación” entre víctimas y victimarios, la Corte Suprema decidió también tener su momento de gloria. A través del voto mayoritario de los ministros Highton, Rosenkrantz y Rosatti declaró aplicable el cómputo del 2×1 para la prisión en un caso de delitos de lesa humanidad, una decisión asombrosa aún para los estándares generosos de nuestra Justicia Fabio Zerpa, de máxima creatividad. La ley del 2×1 fue sancionada en 1994 para descomprimir cárceles sobrepobladas y fue derogada en 2001, sin cumplir ese objetivo. La extravagancia de los supremos no sólo aplica una norma de derecho penal común a crímenes de lesa humanidad sino que beneficia a genocidas que durante los años en los cuales dicha norma estuvo vigente eludieron la prisión gracias a las leyes de impunidad (Obediencia Debida, Punto Final e Indulto). Humor negro judicial.

Con una velocidad que el atleta jamaiquino Usain Bolt le envidiaría, Claudio Avruj, secretario de Derechos Humanos de la Nación, fue el primer funcionario en opinar sobre la decisión de la Corte: “Estoy de acuerdo con el 2×1 si el fallo está ajustado a la ley” . Luego, frente a la polémica, se corrigió y en sintonía con el resto del oficialismo y gracias a una contorsión digna de la gimnasta rumana Nadia Comăneci, rechazó la decisión del máximo tribunal y explicó, no sin cierto candor: “Es un error mezclar la decisión de la Corte como una política del Gobierno”. La Mentalista Carrió fue un poco más allá y directamente responsabilizó al gobierno anterior por el fallo. El kirchnerismo, culpable a sus ojos de buscar vengarse de los genocidas encarcelándolos a cualquier precio, hoy sería culpable de querer liberarlos. El kirchnerismo es el Aleph.

Luego de la crítica generalizada, que incluyó a la Oficina para América del Sur del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh), que instó a la Corte a tener en cuenta “los estándares internacionales de derechos humanos” y a cumplir “los compromisos asumidos a nivel internacional” , fuentes no confirmadas mencionaron una posible acordada de los supremos que limitaría el beneficio del 2×1 a los genocidas con menos de 50 homicidios calificados, 70 secuestros extorsivos y 100 tormentos agravados. Una noticia alentadora.

En todo caso, liberar genocidas tal vez nos permita volver a ver nobles ejemplos de reconciliación en los medios, como en aquel recordado programa de Hora Clave de 1997, en el que Mariano Grondona invitó a dialogar al torturador y al torturado. Astiz podría ser un buen panelista de Animales Sueltos y Etchecolatz brillaría en Intratables. Von Wernich, por su lado, podría oficiar como un nuevo y simpático Peperino Pómoro.

Así, gracias al gobierno que proponía dejar de hablar del pasado, hoy volvemos a discutir sobre la diferencia entre un crimen común y uno de lesa humanidad. Asombros de una época asombrosa.

Esta semana supimos que el convenio entre el gobierno y Mc Donald’s para favorecer el empleo joven fue dado de baja. En efecto, la Cámara del Trabajo entendió que afectaba “derechos de jóvenes en situación de vulnerabilidad” y sus condiciones eran violatorias del “derecho internacional y la propia Constitución” . Creemos que se trata de nuevos palos en la rueda que frenan la necesaria modernización de las relaciones laborales para que por fin llegue la tan esperada lluvia de inversiones o el tercer semestre, lo que ocurra primero.
Fuentes del ministerio de Desempleo informaron que, pese a todo, su titular Jorge Triaca no bajará los brazos y analiza, entre otros proyectos, relanzar el yanaconazgo, pero “orientado al primer empleo”. No todo está perdido.

Todo lo que quieran, pero ya no le tenemos miedo al censista.

 

Foto: Gerardo I, Emperador del Sol Poniente por la gracia de Blaquier, Mariscal del Altiplano, Protector de la Justicia, Orgullo Radical y Azote de Dios recibe con algarabía y en uniforme de gala el fallo de la Corte, mientras exclama “¡Hay que liberar a todos los presos políticos!” (cortesía Fundación LED para el Desarrollo de la Fundación LED).